viernes, 19 de octubre de 2012

Una mala Consejera


Todos nosotros tenemos la necesidad de conversar con alguien para saber cómo estamos. No siempre es grato ser evaluado. Por lo general, quedamos expuestos, no sólo a las alabanzas, sino que además, a la crítica. Evidentemente debemos oír esa crítica de quienes pensamos la hacen con cariño y para que uno madure o bien, cambie algunas conductas.

He leído con bastante asombro, la actitud que ha tenido el director técnico actual de la selección. Dice que todo lo que ha hecho está bien. Pregunto, ¿si está bien hecho, por qué tan magros resultados? Si bien su estilo le puede traer éxitos cómo alguna vez lo hizo; hoy por hoy es simplemente escudarse en la condición de víctima. Todos estamos tan errados que no sabemos nada y, por o tanto, atacamos sin más.

Debemos recordarle al D.T. que así como ha tenido éxitos, también ha fracasado y, el más bullado cuando dirigió a Bica Junior. Creo que de verdad está viviendo del pasado y excusándose en tal o cual situación que ha pasado. Justamente esa actitud la creíamos extinta de nuestro deporte. Pero NO. Volvimos a las victorias morales. Mejoramos, pero perdimos. Nuevamente nivelando hacia abajo.

Las soberbias declaraciones, a mi juicio, son un síntoma de morir con las botas puestas.  Y seguramente así será. No vaya a ser que el partido contra la Argentina sólo haya sido una golondrina que no hace verano. Y en marzo tengamos que miraros y decirle a la dirigencia por qué no tomaron la decisión de cambiar entrenador en el proceso.

A veces para avanzar hay que sacrificarse. Quizás jugando con jugadores juveniles y más humildes se logren cosas mejores. Quizás no vayamos al mundial, pero recuperaremos a dignidad que hoy, con grandes jugadores, se ha perdido. La humildad y el sacrificio no se hacen con los millones de dólares. La población futboolera de nuestro país requiere de sacrificios y no de declaraciones.

Esperemos no arrepentirnos de no haber tomado las decisiones a tiempo. Quizás haya que decir que se enrieló el camino si los resultados se dan. Pero, a mi juicio, la pregunta clave será:¿cómo se logró? No basta ganar y sacar resultados a cualquier costo, debemos tener la dignidad de llegar al mundial jugando bien. Lo otro, simplemente será un fuego artificial que sonara y será luminoso, pero no dejará nada.

He aprendido con los años que esa soberbia es una mala consejera. Ayuda sólo en el minuto, pero a largo plazo, es traicionera.

Un abrazo a todos.

Eduardo.

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