miércoles, 19 de diciembre de 2012

El tiempo del Fin


Se acerca el 21 de diciembre de 2012 y, los Mayas, sin desearlo, en pleno siglo XXI han causado el pánico global. ¿Quién lo diría? Una cultura ancestral tiene acongojados a todos los seres de éste hermoso planeta llamado tierra. Sin embargo ¿qué debe pensar un hombre o mujer común ante tal acontecimiento?
No pretendo entrar en analizar diversas posturas ni posibilidades. Eso ya lo han hecho otros con mayor o menor claridad. Mi perspectiva personal es que nada pasará en éste “apocalipsis” que se pretende dar a esta fecha común y corriente. Una cosa es clara, somos muy supersticiosos los seres humanos. Sino tenemos la capacidad de reflexionar lógicamente un evento, entonces, recurrimos a la simbología y, por ende, a las supersticiones propias de mentes que, más que brillantes, tratan de desenredar lo que ellos mismo poco entienden.
Sin embargo, pensemos por un instante que es verdad, se acaba el mundo. ¿Cómo reaccionarías? ¿Sientes que viviste tu vida a concho y puedes morir con tranquilidad y paz? ¿Diste lo mejor de ti para salir de éste mundo con la tranquilidad del deber cumplido? Evidentemente son preguntas cuyas respuestas son personales, aun cuando necesarias si pensamos que pasado mañana, viernes 21, se acaba todo.
Pero por otro lado, ¿Qué pasará con aquellos que dando profecías catastróficas estas no se cumplen? ¿Qué debiéramos hacer nosotros, pobres mortales, ante tales circunstancias? Pues como no podemos linchar a nadie públicamente, si debiésemos salir a protestar contra ellos y “mufarlos” para que no sigan idiotizando a las gentes que les presta oído.
¿Qué frágil es la mente humana que piensa que con el fin de la tierra, termina la existencia? Mi propia experiencia me dice que la existencia del ser es superior a cualquier catástrofe que se nos pudiera presentar. Está va más allá de lo imaginable, más aun para los que profesan una fe.
Vive tranquilo, disfruta tus tiempos, gasta energía en disfrutar de tu vida y de la vida de los demás que te acompañan. Haz de tu vida, un tiempo hermoso y deja que el tiempo transcurra en su devenir cotidiano. ¡Qué más podría pedirse!
Para los que profesamos una fe, en mi caso cristiana, pase lo que pase, radica en la buena voluntad de Dios. Él es quien nos ha trazado un camino por el cual todos debemos pasar en la medida que podemos descubrirlo. Ese devenir cotidiano hace de la vida algo sublime. Adelantar sus tiempos es caer en un error: no saber vivir.
Curiosamente un evento como el que se profetiza, trae consigo que las gentes se preocupes de sobrevivir, más que de vivir. Busquen consuelo en donde jamás lo hallarán: en sus fortalezas, sus previsiones y sus especulaciones. La vida misma se encargará de hacernos ver que no todo es verdad y que, aun cuando pudiese ser real, jamás dimensionamos el evento.
Para finalizar, sólo diré un hasta siempre y nos vemos después del 22.
Cariños
         Eduardo.

martes, 30 de octubre de 2012

Elecciones


Han pasado ya dos días desde que vivimos en Chile un nuevo proceso eleccionario, esta vez, respecto de las Municipales. Esta elección estaba marcada por la incertidumbre de lo que sería una votación de carácter voluntario. El resultado un magro 40% de los potenciales inscritos con derecho a voto ejerció éste derecho.
Algunas reflexiones que se pueden hacer en torno a lo que fueron los resultados serían las siguientes:
a)                 el principal es la decisión de los chilenos de no participar. Ésta es una señal que la política no está presente en la vida de las personas. No me extraña. En una sociedad en que el modelo ha hecho de cada persona un ser individual en que la base de la vida es “mi bienestar”, es natural, en una proyección pensar que si no me afecta mayormente el tema, la desidia es lo que primara.
b)                Otro aspecto de importancia, a mi juicio, es la manera en cómo se comportan los medios de comunicación. Estos tratan de “informar” lo que pasa. El punto es que  informan lo que es la farándula política. No hubo espacios de conversación seria, en el cual los candidatos expusiesen sus puntos de vista. Aun se está votando por los afectos del pasado y no por las coyunturas políticas y planes de desarrollo hacia el futuro. Aun estamos hipotecados en el quiebre del 73. Deberíamos todos hacer una reflexión en torno al Chile que queremos en 50 años más y no en reivindicar posiciones políticas basadas en la Guerra Fría. Chile cambió y necesita de nuevos aportes intelectuales, sociales y personales.
c)                 Una jovencita que participó en éste proceso eleccionario comentó “me parece que hay más cultura cívica en las personas de edad que en nosotros lo jóvenes”. Muy acertada opinión. Pero, ¿quién tiene la culpa? Sencillamente los distintos gobiernos y parte, desde mi óptica, por haber sacado un ramo fundamental en la malla curricular de enseñanza: educación cívica. Esto es distinto a ser patriota. Por favor no mezclemos conceptos. Educación Cívica es comprometerse con el estado de Chile y sus instituciones. Aún cuando éstas, hoy por hoy, estén desprestigiadas. Cómo hacemos que cambie todo. La respuesta es una: participando. Creo que nadie quiere una revolución armada para cambiar el sistema. La dictadura nos dejo ese ejemplo. Por ello, debemos desde una institucionalidad mediocre participar, elegir los que promueven ese cambio y, de ser así, exigirles sus compromisos como sociedad.
d)                Todos somos parte de Chile. Cada Alcalde y Concejal elegido cuenta con la representación que le dieron los que les eligieron. EL resto, debe sólo acatar lo que una minoría (40%) ha decidido. Si te parece eso justo o no, a nadie le importa porque quien no votó decidió entregarle a ese pequeño grupo su voluntad.
e)                Esperemos por el bien de todos que cada uno aprenda la lección. Todos han ejercido su derecho. Eso es Genial. Pero también deben asumir sus responsabilidades. Un dato y un mito que se cayó. Quienes más se abstuvieron fueron los sectores acomodados. Una lectura que se viene a la mente, es que esos sectores no necesitan de elegir, sus necesidades las resuelven por otras vías: el Lobby. Pero qué de nosotros los simples mortales que debemos trabajar día a día no importando quién sea el nuevo Gobernante, Diputado, Senador, Alcalde o Concejal. La única manera de cambiar las cosas es haciéndose partícipe de éste acto. Para que cambiando las mayorías, exijamos un nuevo orden, una nueva constitución y sobre todo, una nueva relación entre el estado y sus ciudadanos.

En fin, se podría escribir mucho más… pero dejo eso para quien lea y desee seguir comentando y conversando aun más…
Saludos a todos.
Eduardo.

martes, 23 de octubre de 2012

Tiempo de decisiones


Estamos a pocos días de las elecciones municipales y, como es de costumbre, los analistas y las encuestas empiezan a llenarnos de datos y cifras de los posibles ganadores y de cómo les irá a las distintas coaliciones políticas.

Es en este ambiente en que todos los chilenos, debemos ser conscientes que nuestro voto, aún en un sistema poco democrático, puede cambiar el rumbo de las acciones. Si todos tomamos conciencia que votando podemos hacer de nuestro país el Chile que deseamos, no podemos restarnos a ejercer un derecho garantizado en la Constitución.

El desafío que enfrentamos éste 28 de octubre es muy importante. Cada comuna debe elegir sus destinos. Y ese destino está en manos de los votantes. Mucho se habla de “no prestar el voto”, sin embargo, si no hay voto, ese sistema que dices desconocer, te hablo a ti que piensas eso; será perpetuo. Las democracias, por muy imperfectas que sean, sólo se pueden cambiar cuando cambian las mayorías. Pero la única manera de realizarlo y que tenga legitimidad social y pública es a través de las elecciones.

Si no te gusta un Alcalde, un Consejal pues anda y vota por otro. Dale la oportunidad a que otro realice ese trabajo que, de seguro, en muchas ocasiones no estamos dispuestos, la mayoría a realizarlo. Hacer cosas cuesta mucho, hablar nada. En eso somos expertos los chilenos. Hablamos, criticamos, pero nadie hace nada.

Cada día veo cómo nos comemos este sistema de transporte que se suponía nos daría “dignidad” dijo un exmandatario. No ha sido así, y por lo mismo, abstenerse de sufragar hace que sistemas como éste se perpetúen en el tiempo. Cada uno es importante, no te menosprecies a ti mismo pensando que al no votar, le haces un favor al país. Por el contrario, la dignidad está en ejercer tu derecho, para que después sea tu derecho a expresarte si estas disconforme.

No me interesa si prestas o no el voto. Es tuyo. Pero si me interesa que nuestro país sea más justo, equitativo, cordial, humano y, por sobre todo, sea de todos. Te animo a pensar sobre qué Chile deseas y, con calma, elijas la coalición que te represente. Yo ya hice mi elección y espero que coincidas conmigo sino, simplemente y cordialmente, te daré las gracias por haber ejercido tu derecho, sea cual fuere éste.

Que éste domingo sea el principio de un nuevo renacer de la política chilena y de los ciudadanos. Que seamos oídos por todos y todos, una vez que seamos escuchados, hagan lo que prometieron. Por mi parte, el domingo estaré haciendo oír mi voz en las urnas.

Saludos

 
Eduardo.

lunes, 22 de octubre de 2012

¿Qué sociedad somos?


Todos hemos sido testigos de los sucesos ocurridos en el último clásico futbolístico de los dos equipos más populares de Chile, al mal llamado “derby”. Más allá del resultado por todos conocidos, hay una serie de hechos que debieran preocuparnos como sociedad. Es, justamente, éste tipo de eventos que nos muestran la clase de sociedad que somos: delirante.

 Lamentablemente estamos enfrentando una crisis que va más allá de instituciones políticas, religiosas y sociales. Tenemos una crisis humana. La falta de respeto hacia los otros, la necesidad de tomarse la justicia por las de uno, son rasgos de una sociedad enfermiza. ¿Qué nos está faltando para poder convivir en paz?

En la contingencia política, no es diferente a hinchas del futbol. Las pasiones por posiciones políticas, por la manera que debe enfrentarse una elección son, a mi juicio, nefastas. Estamos, en los últimos años, perdiendo la capacidad de interactuar con el otro. El sistema económico con sus fortalezas y sus muchas debilidades han hecho de nuestra sociedad una jungla en la que sólo vale competir. Hemos perdido la capacidad de la hidalguía. Los triunfos del otro son, sencillamente, una afrenta. No existe esa capacidad de reconocer en el otro a un buen oponente. La mofa y el avergonzar al rival es lo usual.

En este camino, sólo basta predecir, sin ser profeta, que el caos está cerca. Depende de cada uno de nosotros, como seres humanos, como habitantes de éste país ser capaces de encontrar la convivencia. Dar un salto hacia el futuro es nuestro deber. Los viejos de ahora debemos dejar de esclavizar a los jóvenes a las viejas rencillas, a estas alturas, casi anacrónicas dada las circunstancias actuales. Tratemos de ir a las preguntas que sí tienen relevancia. A temas que nos involucren a todos. Alguna vez hemos debatido qué tipo de sociedad queremos los chilenos. Siempre son los partidos políticos los que opinan, aunque para eso están. Pero nosotros, como individuos sociales tenemos el deber de exigir se nos escuche a través de plebiscitos u otros mecanismos.

Habrá hidalguía entre los ganadores y perdedores de éstas próximas elecciones municipales, o volveremos a enterarnos de episodios tan vergonzosos como los que vimos éste fin de semana. Ejercer el derecho cívico de elegir a autoridades, también pasa por elegir un programa y, sobre todo, saber que para uno y otros, tanto la victoria como la derrota es una posibilidad. Pero no podemos olvidar que tanto unos como otros somos y seguimos siendo cuidadanos de éste país.

Hagamos de éste domingo un ejercicio de democracia. Quizás no sea el modelo que te gusta o que anheles, pero es el modelo que hay y, el gran triunfo es poder cambiarlo jugando su juego. Jamás se pensó que la dictadura/gobierno de Pinochet terminaría y, sin embrago ocurrió en el sistema menos pensado: por el voto de los ciudadanos. Dejemos entonces, que sea ese voto el que vaya decidiendo qué queremos para nuestra comuna y luego para nuestro país. No dejes que otros decidan por ti, sé un actor en este proceso.

Que la hidalguía en la derrota y la grandeza en la victoria sea el principal ingrediente una vez conocidos los resultados. Porque al segundo siguiente, deberemos, todos, volver a nuestros trabajos para hacer de Chile una linda y hermosa nación. Una patria justa y democrática.

Saludos
Eduardo.

viernes, 19 de octubre de 2012

Una mala Consejera


Todos nosotros tenemos la necesidad de conversar con alguien para saber cómo estamos. No siempre es grato ser evaluado. Por lo general, quedamos expuestos, no sólo a las alabanzas, sino que además, a la crítica. Evidentemente debemos oír esa crítica de quienes pensamos la hacen con cariño y para que uno madure o bien, cambie algunas conductas.

He leído con bastante asombro, la actitud que ha tenido el director técnico actual de la selección. Dice que todo lo que ha hecho está bien. Pregunto, ¿si está bien hecho, por qué tan magros resultados? Si bien su estilo le puede traer éxitos cómo alguna vez lo hizo; hoy por hoy es simplemente escudarse en la condición de víctima. Todos estamos tan errados que no sabemos nada y, por o tanto, atacamos sin más.

Debemos recordarle al D.T. que así como ha tenido éxitos, también ha fracasado y, el más bullado cuando dirigió a Bica Junior. Creo que de verdad está viviendo del pasado y excusándose en tal o cual situación que ha pasado. Justamente esa actitud la creíamos extinta de nuestro deporte. Pero NO. Volvimos a las victorias morales. Mejoramos, pero perdimos. Nuevamente nivelando hacia abajo.

Las soberbias declaraciones, a mi juicio, son un síntoma de morir con las botas puestas.  Y seguramente así será. No vaya a ser que el partido contra la Argentina sólo haya sido una golondrina que no hace verano. Y en marzo tengamos que miraros y decirle a la dirigencia por qué no tomaron la decisión de cambiar entrenador en el proceso.

A veces para avanzar hay que sacrificarse. Quizás jugando con jugadores juveniles y más humildes se logren cosas mejores. Quizás no vayamos al mundial, pero recuperaremos a dignidad que hoy, con grandes jugadores, se ha perdido. La humildad y el sacrificio no se hacen con los millones de dólares. La población futboolera de nuestro país requiere de sacrificios y no de declaraciones.

Esperemos no arrepentirnos de no haber tomado las decisiones a tiempo. Quizás haya que decir que se enrieló el camino si los resultados se dan. Pero, a mi juicio, la pregunta clave será:¿cómo se logró? No basta ganar y sacar resultados a cualquier costo, debemos tener la dignidad de llegar al mundial jugando bien. Lo otro, simplemente será un fuego artificial que sonara y será luminoso, pero no dejará nada.

He aprendido con los años que esa soberbia es una mala consejera. Ayuda sólo en el minuto, pero a largo plazo, es traicionera.

Un abrazo a todos.

Eduardo.

jueves, 18 de octubre de 2012

Bajo Presión


Las últimas noticias que todos hemos sabido sobre la selección chilena y la continuidad del entrenador han dividido la opinión pública. Para algunos debe seguir porque se jugó bien ante Argentina, aunque se perdió. No olvidemos éste antecedente. Para otros, sin embargo, debe irse pues a estas alturas ha habido situaciones que no se condicen con lo que se espera de profesionales. Yo soy uno de ellos.

En el diario la Tercera del día de ayer (17/10/12) salió publicado un artículo que daba cuenta de una presión ejercida por los jugadores de la roja al presidente de la ANFP, Sergio Jadue, en la cuál le decía que si “echaban a Borghi, no se iría solo”. De ser cierta ésta información, me parece inaceptable que aún la ANFP siga guardando silencio. Debida cuenta de esto, también fue publicado por el mismo medio de circulación nacional, otra noticia que decía que el respaldo de los jugadores al entrenador ahora si que sí “tomarían en serio las clasificatorias”. Esto me parece de suyo inaceptable.  Es decir, han estado ocho partidos simplemente haciendo acto de presencia sin desear jugar en serio. Bueno, Ahí están los resultados.

El duelo con Argentina marcó la diferencia. Pero me preguntó ¿por qué ahora y no antes? La respuesta está, desde mi perspectiva, en que con la disciplina impuesto por el equipo técnico les gusta y temen perder ese “bienestar”. A cualquiera de nosotros que no rinda en el trabajo le cuesta caro, pero a ellos, simplemente les cuesta una salida de descanso (por ejemplo cuando llegaron de ecuador y les dieron, al día siguiente, la tarde libre).

No quiero pensar que para que jueguen bien deben estar bajo presión. Deben sentirse presionados por el medio, la hinchada y la posible pérdida de quedar fuera del mundial. Uno como simple hincha pregunta: ¿por qué no jugaron así antes? Las posibles respuestas no son tan alentadoras. La primera diría porque simplemente volvieron a un esquema ya conocido y asimilado y que le cuerpo técnico debió ceder debida cuenta delo que se jugaba (aunque una golondrina no hace verano). La segunda, es que sencillamente el equipo jugó así para salvar la imagen de todos, ya bastante cuestionada.

Finalmente, siendo mas bien pesimista de cómo podría irle a la selección en estas eliminatorias (porque está mas cerca éste termino que el de clasificatorias)  lo que se les pide es entrega. Si algo había alcanzado chile en el proceso anterior, aun con sus falencias, era identidad. Esa que hoy por hoy no existe. Cuando el cuerpo técnico decida jugar con los mejores y no con resabios de un equipo que fue; además de asimilar la entrega cómo prioridad y la habilidad del jugador para dominar el puesto  en que juega en la actualidad, creo que podríamos ver la luz al final del túnel que, hoy por hoy, está bastante oscuro.

Un abrazo a todos.

Eduardo.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Bienvenidos


Hoy se inicia un nuevo desafío. Me es necesario poder iniciar un nuevo camino y desafío personal. Para ello, he decidido iniciar una serie de comentarios semanales o lo más periódicamente posible,  para reflexionar sobre la vida, la espiritualidad, la teología y un sinfín de posibilidades que se dan en el quehacer diario de la vida.

El sentido es provocar. Como el papel lo aguanta todo, creo podrá aguantar aquello que quiero decir y qué es necesario dejarlo por escrito para futuras reflexiones, comentarios y debates. Es de suyo un desafío que me motiva muchísimo pues hay pocos espacios de dialogo entre quienes deseamos decir algo.

Por otra parte, los medios de comunicación están cerrados a opiniones independientes. Esto no es nada nuevo, los grupos de poder, en todo ámbito de la vida, temen a la posibilidad del debate público. Las razones son variadas y la mayoría de ustedes las conoce. Baste sólo decir que a mi modo de ver la libertad, esta debe expresarse en posibilidades de opinión, debate, reflexión y, sobre todo, del respeto que toda sociedad merece en tanto que está compuesta de personas reflexivas, opinantes.

Siempre habrá líderes de opinión. No pretendo ser uno de ello, lo que no significa, necesariamente, que pudiese ser considerado así. Pienso que ser líder de opinión ata la posibilidad de seguir siendo auténtico. Y saben, me encanta la libertad. Libertad para opinar, para pensar, para reflexionar y compartir con quien tenga ganas de abrir sus experiencias vitales de la vida diaria y pensarse a través de ella.

Es ineludible también, no hacer comentarios desde la perspectiva cristiana. Ser creyente es una opción a defender. El cómo se realiza esto es lo que me complica. Soy poco ortodoxo en cuanto a cómo emitir opinión, y eso trae consecuencias. Pero prefiero el debate y la crítica ante la indiferencia del lector.

Por ello, a contar de mañana 18 de octubre de 2012 inició ésta nueva empresa personal. Espero sea de bendición y de apertura a la posibilidad de intercambiar opiniones. No pretendo tener la verdad, ésta está dispersa en la vida diaria y, cómo cristiano, pienso que es iluminada por la palabra de Dios, La Biblia.

Les invitó pues a caminar juntos en una posibilidad de dialogo diario.

Les espero.

Eduardo.